SANTIAGO.- Chile tiene la oportunidad de comenzar una nueva era de orden, libertad y justicia, afirmó este miércoles el presidente chileno, José Antonio Kast, en su primer discurso tras asumir el cargo para gobernar el país sudamericano entre 2026 y 2030.
Frente a miles de partidarios que flamearon banderas chilenas y símbolos patrios, el líder pronunció la noche del miércoles la tradicional alocución de un presidente recién investido desde uno de los balcones del Palacio de La Moneda, la casa presidencial en la capital.
«Y cuando Chile se levanta, nada ni nadie lo detiene. Esta noche no comienza un Gobierno. Esta noche, tenemos la oportunidad de comenzar una nueva era para Chile. Una era de orden, libertad y justicia. Una época para la esperanza», subrayó el mandatario.
El discurso de Kast se extendió por unos 20 minutos, el más breve entre los mensajes iniciales de un presidente desde el retorno a la democracia en 1990.
En su intervención, Kast señaló que recibió un país «en peores condiciones de las que podíamos imaginar. Un país con sus finanzas públicas debilitadas. Un país donde el crimen organizado y el narcotráfico han avanzado. Un país donde las familias se sienten abandonadas por el Estado».
«Decir que recibimos el país en malas condiciones no es excusa. Lo decimos porque Chile merece conocer la verdad. Porque cuando se oculta el diagnóstico, los tratamientos fracasan», aseveró el mandatario.
Sostuvo que, por esta razón, Chile necesita «un Gobierno de emergencia, y eso es lo que vamos a tener», tal como planteó durante su campaña presidencial que lo llevó a la victoria en diciembre pasado.
«Ningún Gobierno puede llamarse exitoso mientras haya un solo chileno durmiendo con hambre. Ningún crecimiento vale si no llega a los que más lo necesitan. Ningún legado será recordado si no nos preocupamos de los más pobres y desvalidos de nuestra sociedad. Vamos a dedicarnos con fuerza a superar la pobreza y a mejorar la calidad de vida de todos los chilenos», dijo el gobernante.
En esta línea, Kast hizo un llamado a la unidad «por las causas urgentes de Chile, aquellas que están por encima de nuestras diferencias. La unidad que invita a trabajar juntos por los niños, que merecen crecer en una sociedad más segura. La unidad que invita a trabajar juntos por el adulto mayor, que merece vivir con dignidad. La unidad que nos hará trabajar juntos».
Antes del discurso, una banda musical de Carabineros, la Policía militarizada del país sudamericano, realizó un concierto en un escenario colindante al palacio presidencial, que animó a los seguidores de Kast y demostró la cercanía de este mandatario con la institución castrense.
Mientras se desarrollaba la actividad, el presidente firmó en el interior del palacio seis decretos en el marco de su denominado «Gobierno de emergencia», relacionados con medidas para combatir la delincuencia, una auditoría al gasto público, el refuerzo policial y militar en la frontera, la aceleración de permisos ambientales y cambios en el comité de reconstrucción de zonas afectadas por incendios.
Kast, abogado y exdiputado de 60 años, alcanzó la presidencia tras tres intentos y después de fundar el Partido Republicano, organización a la que renunció antes de asumir el cargo con el objetivo de proyectar una mayor transversalidad política.
Asimismo, es el primer jefe de Estado chileno que votó por el «Sí» en el plebiscito de 1988, que buscaba mantener el régimen militar de Augusto Pinochet, y además, dos de sus ministros fueron abogados de dicho mandatario, quien gobernó el país entre 1973 y 1990. /Agencia Xinhua

