Cuba denuncia que orden ejecutiva de Trump constituye una violación flagrante del derecho internacional



LA HABANA.- El Gobierno de la República de Cuba denunció que la orden ejecutiva firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que busca impedir los envíos de petróleo a la isla, constituye una violación flagrante del derecho internacional.

La nueva medida contra Cuba infringe, además, contra la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz y «ratifica que es el Gobierno de EE.UU. el que atenta contra la seguridad, la estabilidad y la paz de la región y del mundo», refirió el comunicado publicado este viernes.

En la declaración, el Gobierno cubano condenó «en los términos más enérgicos» la nueva escalada del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba» y denunció que, para justificar una acción tan extrema, se esgrimen en una «lista extensa de mentiras y acusaciones difamatorias contra Cuba».

Entre ellas, destaca la absurda aseveración de que la isla constituye una «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional de Estados Unidos.

«El propio presidente y su Gobierno están conscientes de que nadie o muy pocos pueden creer argumentos tan mendaces, pero no les importa. Así es su desprecio por la verdad, la opinión pública y la ética gubernamental cuando se trata de avalar su agresión contra Cuba», acotó la declaración.

Agregó que la orden ejecutiva intenta imponer componentes adicionales a la acciones de asfixia económica hacia Cuba, a «través del chantaje, la amenaza y la coerción directa a terceros países».

El comunicado del Gobierno cubano advirtió que se «consolida una forma peligrosa de conducir la política exterior de Estados Unidos por vía de la fuerza y de ejercer sus ambiciones para garantizar su hegemonismo imperialista».

Precisamente, a través de la nueva orden ejecutiva, EE.UU. se adjudica el derecho de dictar a Estados soberanos con qué naciones pueden comerciar y a cuáles pueden exportar sus productos nacionales, alertó Cuba.

Según la declaración, el Gobierno de Estados Unidos llega a este punto tras haber fracasado durante 67 años «en rendir y destruir un proceso político y revolucionario genuino y legítimo, de plena soberanía, justicia social y fomento de la paz y la solidaridad con el resto del mundo».

Asimismo, ratificó su disposición a sostener con el Gobierno estadounidense un diálogo serio, responsable, basado en el derecho internacional, en la igualdad soberana, en el respeto mutuo, en el beneficio recíproco, sin injerencia en los asuntos internos y con absoluto respeto a la independencia y a la soberanía de los Estados.

«Cuba no constituye amenaza alguna para Estados Unidos, sus intereses nacionales o el bienestar de los ciudadanos de ese país; es una nación de paz, solidaria y cooperativa, dispuesta a ayudar y contribuir con otros Estados», aseguró el Gobierno.

Finalmente, exhortaron a la comunidad internacional a «definir si un crimen de esta naturaleza podrá ser el signo de lo que está por venir o si prevalecerán la cordura, la solidaridad y el rechazo a la agresión, la impunidad y el abuso».

«Enfrentaremos la nueva arremetida con firmeza, ecuanimidad y seguridad de que la razón está absolutamente de nuestra parte, concluye el comunicado», concluyó el comunicado.

Trump firmó el jueves una orden ejecutiva en la que, además de anunciar la aplicación de aranceles contra quienes envíen petróleo a la isla, declaró una «emergencia nacional» en virtud de la supuesta amenaza que representa Cuba para Estados Unidos y el resto de la región. /Agencia Xinhua

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