Especial.- Este fue el mensaje central que Monseñor Gerardo Salas Arjona, obispo de la Diócesis de Acarigua-Araure, pronunció ante la nutrida asamblea que se dió cita, este 11 de febrero, en parroquia Sagrario Catedral, para participar de la misa pontifical en honor a la virgen de la Corteza, a 324 años de su aparición.
El Señor obispo, inició la ceremonia saludando al Arzopispo de la Diócesis de Ciudad Bolivar, Monseñor Ulises Gutiérrez, invitado especial para la celebración, así también, al clero diocesano, a los padres del Acólito Carlos Alberto Vivas, quien fue ordenado diácono, asimismo, de Rafael Ernesto Gil, ordenado presbitero, y a la feligresía que plenó Sagrario Catedral, para testimoniar una ordenación presbiteral, luego de transcurridos ocho años.

Adentrándose en la homilía, exhortó a los padres a sentirse orgullosos de haber entregado sus hijos al Señor.
También, Monseñor Salas aprovechó el momento para recordar que la diversidad de personalidades enriquecen la comunión diocesana, y este encuentro en honor a María, bajo la advocación de la Corteza da muestra de ello, citando palabras del Papa León, quien recuerda que la oración es humanidad y generosidad
Asimismo, el prelado se dirigió a las comunidades parroquiales de San Roque, San Martin de Porres y Francisco Javier, por el acompañamiento brindado a los jóvenes pastores en su camino apostólico, afirmando que así como ellos han sido pastores de ustedes, ahora serán pastores de la Diócesis
-Dejemos que el Espíritu Santo obre en esta diócesis y permita hacer crecer el orden presbiteral, porque la Iglesia necesita de muchos sacerdotes santos, dijo.
Para Monseñor Salas, son estos representantes de Dios en la tierra, piedras angulares de la sinodalidad profesada por el Papa Francisco.
Como mensaje final, exhortó a los consagrados al Señor tener siempre presente el ejemplo del buen pastor, que vino a servir y no para ser servido, exterioranzo que la opción por el sacerdocio no es fruto del azar ni de una última alternativa, sino una verdadera donación de vida, libre y solidaria, responsable de cuidar y santificar el redil de Cristo. /Pastoral de la Comunicación Catedral Mayami Alvarado

