Caracas. – El ingeniero y exdiputado a la Asamblea Nacional Elías Matta afirmó que la crisis del sistema eléctrico nacional no responde a factores climáticos, sino a años de corrupción, mala administración y falta de rendición de cuentas por parte del gobierno.
Sus declaraciones surgen luego de que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, exhortara a los venezolanos a reducir el consumo eléctrico ante una supuesta etapa de calor extremo que presionará el sistema.
Matta cuestionó esta explicación, señalando que “es la misma de siempre: la sequía, el calor, las lluvias o factores externos. Nunca hay autocrítica ni rendición de cuentas”. A su juicio, el problema es estructural y tiene más de quince años afectando a la población, independientemente de las condiciones climáticas.
El exparlamentario destacó que países como Colombia, Panamá y Costa Rica, con condiciones tropicales similares, no experimentan apagones prolongados como los que se registran en Venezuela. “La diferencia no está en el clima, sino en quiénes han administrado el sistema eléctrico y cómo lo han hecho”, subrayó.
En ese sentido, aseguró que durante las últimas dos décadas el país contó con recursos suficientes para desarrollar uno de los sistemas eléctricos más robustos de América Latina. “Más de cien mil millones de dólares fueron destinados al sector eléctrico, provenientes de la renta petrolera, fondos extrapresupuestarios y financiamiento internacional. Ese dinero existió, pero los resultados nunca llegaron”, afirmó.
Matta denunció que dichos recursos se desviaron a contratos sin licitación, empresas de maletín y proyectos con sobreprecios significativos. Como ejemplo, mencionó la planta TermoZulia, donde —según indicó— se invirtieron más de mil millones de dólares y actualmente opera apenas al 20 % de su capacidad.
Asimismo, recordó el caso de la central hidroeléctrica Tocoma, cuya culminación estaba prevista para 2010 y que acumula más de quince años de retraso, sin aportar energía al sistema nacional.
El dirigente también se refirió a la situación del estado Zulia, donde más de cuatro millones de habitantes enfrentan cortes eléctricos de entre cuatro y ocho horas diarias. “Sin electricidad tampoco hay agua, porque las bombas dejan de funcionar”, advirtió.
Frente a este panorama, Matta sostuvo que el gobierno mantiene una deuda con el país que no se resuelve con llamados al ahorro. “Se salda con la verdad: reconociendo que las políticas aplicadas fracasaron y que los recursos fueron mal utilizados”, enfatizó.
Finalmente, planteó que la solución pasa por abrir el sector eléctrico a la inversión privada bajo regulación independiente, reformar el marco legal vigente, revisar el esquema tarifario con subsidios focalizados y garantizar mecanismos de auditoría y transparencia en tiempo real.
“Venezuela no necesita más ahorro. Venezuela necesita más luz. Y para que haya luz, primero tiene que haber honestidad”, concluyó.

