SE REPITE LA HISTORIA

JORGE CÁRDENAS /

Hace exactamente un siglo que Venezuela, gracias al petróleo y a los EEUU, en 1925 hizo su entrada al siglo XX. Ya lo dijo el escritor e intelectual merideño Mariano Picón Salas: «El siglo XX venezolano no arrancó en 1900 sino que se inició en 1925, cuando se establecieron los primeros convenios y contratos con las transnacionales petroleras de los EEUU, Holanda e Inglaterra. Estas compañías construyeron y desarrollaron la industria petrolera y las refinerías.
Es así, como Venezuela pasó de ser un país rural a un país urbano dotado de grandes obras de infraestructura (carreteras, autopistas, electrificación, es decir, se vivió un crecimiento vertiginoso en todos los ámbitos social, cultural, académico y sectores de la economía); ello a pesar de que gran parte del siglo XX se vivió en dictaduras.
Los americanos tomaron a una industria petrolera incipiente y la convirtieron en una de las primeras industrias productoras y exportadoras de petróleo en el mundo, siendo los EEUU el mejor cliente, porque pagaba de contado al precio internacional vigente del mercado. Además, los EEUU aportan conocimiento, tecnología y capital;
quedando demostrado que Venezuela es inseparable del petróleo, para bien o para mal, dependiendo del manejo y uso que le den los gobiernos de turno.
El siglo XXI venezolano no ha comenzado porque resulta que desde sus inicios el petróleo lo utilizó la revolución como un arma política, fue entregado y robado por todos los países comunistas enemigos de los EEUU y el resultado para los venezolanos terminó siendo una tragedia humanitaria sin precedente en la historia de cualquier país petrolero del orbe.
El presente del país está dando un giro de 180° y nuevamente se repite la historia de hace 100 años, donde los gringos toman una industria no incipiente pero si destruida en su totalidad y veremos cómo a partir del año 2026 nos introducirán en el siglo XXI, llenándonos de prosperidad y progreso económico, tal cual como lo hicieron con Venezuela, en el siglo pasado y otros países como Japón, Panamá, Corea del Sur, Alemania.
Es una bendición de Dios y del destino que de nuevo volvamos a ser aliados de los EEUU, ahora lo que resta es hacer nuestro trabajo de reconstrucción y olvidarnos de las ideologías malignas y criminales que han dejado para la humanidad desde el siglo XX hasta nuestros días más de 150 millones de muertos, entre hambruna y desaparecidos políticos.
jorgecardenas055@gmail.com

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