Celebrada primera eucaristía del Pbro Rafael Ernesto Gil

Especial.- La parroquia Sagrario Catedral Nuestra Señora de la Corteza, Iglesia Madre diocesana, recibió a la feligresía que hizo presencia para ser testigos de la primera misa oficiada por el Pbro Rafael Ernesto Gil Ramírez, ordenado bajo la protección de la Virgen de la Corteza, este 11 de de febrero.

A la ceremonia acudieron representantes del mundo litúrgico, encabezadas por Monseñor Gerardo Salas Arjona, obispo de la Diócesis de Acarigua-Araure, acompañado de Monseñor Ulises Gutiérrez, Arzobispo invitado de la Diócesis de Ciudad Bolivar, sacerdotes de esta Arquidiócesis, de la Arquidiócesis de Caracas, y parte del clero diocesano local.
Correspondió al Pbro Francisco Javier Reyes, de la Arquidiócesis de Caracas, compañero de seminario del neo sacerdote, dar las reflexiones en tan importante fecha y comenzó dirigiendo palabras de agradecimiento a sus padres Rafael y Orliani, por el regalo de la vida y por, generosamente, ofrecer a su hijo a la iglesia, para el servicio de todos» Extendió su saludo a Monseñor Gerardo Salas y al Arzobispo, Ulises Gutiérrez, a los diáconos, seminaristas, religiosas, y a quienes peregrinan en esta porción del pueblo de Dios.
Hoy juntos nos reunimos como iglesia, para celebrar el don del sacerdocio de nuestro hermano Rafael, confesando sentirse feliz y honrado de ser el elegido para compartir el mensaje con su amigo y hermano, con quien tuvo la fortuna de compartir parte de su camino de formación en el seminario.
Considera el padre Francisco Javier que los grandes regalos que les deja la vocación y el seminario, sin duda, son los hermanos que se acumulan en el camino, como verdaderos tesoros. Rafael, dijo, hoy somos testigos del paso de Dios por tu vida y queremos compartir contigo esta gran alegría, eres principe de Jesucristo, Él te ha mirado con misericordia y ha sostenido en sus brazos, gracias a Él hoy abrazas el don del sacerdocio, verdadero puente para comunicar al mundo.
En esta oportunidad, manifestó, hacemos nuestras las palabras y el sentir del profeta Jeremías, «Señor soy un muchacho y no sé cómo expresarme», que evidencia la poca capacidad para asumir una gran responsabilidad, el tener miedo, así mismo, Rafael, hoy como el profeta te haces consciente de tu pequeñez, porque humanamente, es válido sentir miedo e incertidumbre ante el envío que Dios nos hace, pero que ese miedo no te paralice o sea un motivo para resistir al plan de Dios en tu vida, por el contrario, como el profeta estás invitado a redescubrir la riqueza de este don, la belleza de la misión y ,por sobre todo, a reconocer la presencia constante de un Dios fiel, ese que te llamó y te escogió desde el seno de tu madre, Él permanece contigo en cada lucha, en cada dificultad, en cada alegría y en cada tristeza.
De igual manera, exhortó a su amigo sacerdote a no temer, porque Dios siempre lo acompañará, esta es la certeza, la iglesia que necesita de tus manos, de tu corazón generoso, este pueblo te espera y sabe que en ti podrán encontrar un pastor según el corazón de Cristo, reafirmó.
Continuó su mensaje el padre Francisco Javier presentando ante la asamblea, varias interrogantes acerca del transitar del hoy nuevo Presbitero, cuántas caídas, cuántas crisis, cuántas lágrimas, cuántas noches, cuántos momentos en los que no comprendías muchas cosas e incluso cuántas injusticias tuviste? citó, pero hoy afirmamos que nada de eso detuvo el plan de Dios en tu vida, por el contrario, la pedagogía divina actúa precisamente en aquello que más nos cuesta, nuestro camino es un camino de Cruz, configurado siempre a Jesucristo crucificado y no sólo respalda las respuestas, sino que apenas es el comienzo de una gran aventura.
De igual manera, el concelebrante dijo sentirse complacido de ver el sacerdote ya ordenado, como prenda y signo del gran amor de Dios para con su pueblo y de fidelidad a sus promesas, declarando que se constituye en ministro de la palabra, signo de esperanza para esta iglesia de Acarigua, para ser instrumento de su gracia, anunciar la buena noticia y sanar el corazón herido de tantas personas que lo necesitan.
Como mensaje final sostuvo que el pueblo está sediento de Dios, invitandole a esmerarse en la preparación de la predicación, para que todos al escuchar su voz, puedan reconocer la voz de Dios.
La invitación es a transmitir con alegría las palabras que has recibido, que tu vida sea un reflejo de lo que celebras, ofreciendo tu propia vida en favor de los hermanos, teniendo presente que el buen Pastor es aquel que es capaz de dar la vida por sus ovejas.
Prosiguió su mensaje, solicitándole no olvidarse de los más pobres y necesitados, de los enfermos y de los que sufren, es allí en los pequeños del reino, donde el sacerdocio dará más fruto porque a su juicio es la fe de los sencillos una manifestación del don de Dios, ellos son un regalo para la iglesia y, por lo tanto, han de ocupar un puesto privilegiado en ella.
Rafael no le tengas miedo a las cosas sencillas, además, le alentó en su relación íntima y constante con Dios, a mantenerse unido a Él por medio de la oración, que esta sea la fuente que alimente su ministerio.
También, le recordó que Dios siempre camina a su lado, incluso en los momentos donde parece estar ausente, donde parece haber silencio, todo esto le ayudará a confiar más y más en el Señor, como lo hizo Jeremías.
Pueblo de Dios acompañen siempre a sus sacerdotes, acompañemos juntos a nuestro querido hermano Rafael, apuntó, recuerden que no somos súper humanos, somos hombres como ustedes, nos cansamos, nos enfermamos, necesitamos oraciones, del apoyo de ustedes.
No pasó por alto recordarle que tiene una Madre, que le acompaña y custodia su vocación, y la de todos los sacerdotes, María es el camino más seguro para llegar a Jesús. fue su mensaje final. /Pastoral de la Comunicación Catedral Mayami Alvarado

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