Therians, la moda del momento



‎En estos últimos días, diferentes redes sociales tales como YouTube, TikTok e Instagram han hecho viral los llamados “therians”, vocablo utilizado para nombrar a ciertas personas que se identifican con un animal. Este término proviene de therianthropy, palabra de origen griego que une therion que significa bestia y anthropos que significa hombre o ser humano.

‎Aunque en estos momentos “está de moda”, sus menciones en internet vienen desde la década del 90, cuando muchos grupos comenzaron a departir sobre identificaciones “no humanas”; e igualmente otros que agrupados en una subcultura llamada “Otherkin”, se identificaron con algo distinto a lo humano. Lo cierto del caso, es que este “fenómeno” ha comenzado a sonar cada vez más fuerte, hasta el punto que muchos aseguran: ¡en la Biblia dice!

‎Hoy en nuestras Reflexiones en Familia, compartiremos una poderosa Palabra inspirada por Dios, que en el primer capítulo de Génesis, versos 24 al 27 de la versión Reina-Valera 1960, dice: «Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó»

‎Amados, en esta porción de La Palabra enmarcada dentro de La Creación, Dios nos presenta como una obra distinta a los animales e implanta una diferencia notable entre la humanidad y el resto de la creación. Hoy día, muy pocos hablan del versículo 27 del primer capítulo de Génesis, y al contrario, anda de boca en boca Apocalipsis 13:1 porque dicen que habla de los “therians” al leerse: “Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y…”, comparando ahora, todo texto donde dice “bestia” con el remoquete “therians”; y aunque es interesante comparar las diferentes versiones que hacemos sobre este tema, en este caso, la palabra bestia descrita en Apocalipsis, no puntualiza sobre una filiación humana-animal, sino que es utilizada en sentido representativo de poderes o gobiernos disímiles a Dios.

‎Querido amigo, en este mal llamado género cada sujeto tiene un “theriotipo” o sea, un animal con el que se identifica el “therian”, pudiendo ser un lobo, un perro, gato, zorro o un caballo, entre otros; igualmente, esta práctica ya ha provocado diversas reacciones en la sociedad, que van desde el asombro al ver un “therian”, pasando por risas, inconvenientes, amenazas, fiestas «therians» y hasta supuestos clubes de cazadores de “therians” por parte de algunos que consideran esto como un enorme peligro.

‎Querido hermano, no dejando de estar atentos a ese fenómeno del momento, la atención principal debe estar centrada en nuestra identidad, porque La Palabra nos dice que fuimos creados conforme a Su semejanza y es a partir de allí, que vamos a entender que el hombre tiene un valor predominante sobre el resto de la creación, y que somos la única parte de la creación de Dios realmente hecha a Su imagen. Hoy, es un buen día para humillarnos ante El Señor y comenzar a reparar tanto daño que ocasionamos, pero que sea de manera genuina y no sólo porque queremos aliviar la pesada carga de la culpa y sentirnos un poco mejor; Él quiere una confesión profunda de nuestra parte, que se traduzca también en un cambio profundo.

‎Amados, Dios demanda de cada uno de nosotros el confesar y el apartarse, tal como lo hizo el rey David cuando arrepentido le oró a Jehová luego de su desliz con Betsabé y la posterior muerte de Urías, y que narrado en el Salmo 51, dice: «Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos; para que seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio»

‎En este mundo tan convulsionado, en donde extravagantes conductas pretenden anteponerse a la Creación original, Dios quiere que cada uno de nosotros haga lo mismo que David.

‎«Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra» 2 Crónicas 7:14

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‎¡Bendiciones para todos!

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