PERSPECTIVAS DE UNA ECONOMÍA TUTELADA

JORGE CÁRDENAS /

Como es del conocimiento público, a partir del 3 de enero pasado, el protectorado de los Estados Unidos instaurado en el país se propuso ejecutar tres etapas o fases, primero, un proceso de estabilización que se extiende hasta el mes de abril, un segundo periodo de recuperación, que va hasta los meses junio y Julio, por último, la etapa de la transición política, marcada a partir de los meses agosto-octubre, próximos.
En este orden de decisiones, se encuentra la reforma a la Ley de Hidrocarburos, donde se modificó el tema de las garantías fiscales y jurídicas que protejan las inversiones, así como las cláusulas de arbitraje internacional y el ajuste al precio de liquidación en el caso de las regalías y el impuesto sobre la renta; marcando un quiebre estructural de apertura bajo tutela externa que, además, habría ocurrido sin presión extrema, es decir, los Estados Unidos buscan establecer un orden económico supervisado. A partir de esta puesta en práctica, vamos a experimentar un renacer en la industria petrolera; tal cual sucedió el siglo pasado de la mano de las transnacionales americanas e inglesas, que convirtieron al país en el primer productor y exportador de hidrocarburos del mundo.
Las expectativas nacionales de los agentes económicos que toman decisiones son alentadoras, viene una suerte de expansión muy importante para la economía venezolana. Algunos analistas estiman un aumento del producto interno bruto de un 10% para finales de año, otros más optimistas lo estiman entre un 14 y 15% . Sólamente el sector energético crecería en un 30%; también se calcula que la producción de petróleo este 2026 podría alcanzar entre 1,1 a 1,2 millones de barriles diarios, significando que los ingresos petroleros se van a potenciar. Por ello, se sostiene que Venezuela tendrá la mayor tasa de recuperación y crecimiento económico de América Latina.
Resumiendo, se va a obtener un ingreso petrolero que debe duplicar al del año 2025; además, se observa una gran cantidad de inversionistas extranjeros hablando con los principales fondos de capital de riesgo de los Estados Unidos y de Europa, que están mirando a nuestro país como un mercado muy atractivo para las inversiones.
De acuerdo a esta óptica, se proyecta que, en corto tiempo, Venezuela pasará a ser el epicentro de la capital de inversión para el futuro inmediato de América Latina, en ese sentido, las ofertas y las oportunidades de empleo serán masivas, de igual manera, el impacto hacia los otros sectores de la economía se vislumbran positivos e importantes.
Con la reforma a la Ley de Hidrocarburos, Venezuela deja de lado al modelo estatista para recuperar su competitividad en el mercado petrolero internacional.
Halagadora y firme es la advertencia del Banco Mundial y el FMI acerca de que nuestro país podría recibir apoyo financiero si logra la democratización, pero para ello también es fundamental el restablecimiento de los derechos en Venezuela.
Se suma el criterio expuesto, recientemente, por Marco Rubio, Secretario de Estado de los Estados Unidos, en el discurso ofrecido en la Cumbre de líderes caribeños, celebrada en la isla de San Cristóbal y Nieves, al afirmar «para que Venezuela logre una recuperación económica real, atraiga inversión extranjera y garantice seguridad jurídica, es imperativo que el país transite hacia un proceso electoral transparente».
Dios bendiga y proteja a Venezuela.
jorgecardenas055@gmail.com

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