No diré nada, pero habrá señales


 
     ‎Entre lo más “viral” en redes del año 2023, está un “meme” que se hace acompañar de la frase «no diré nada, pero habrá señales», el cual da a entender que aunque no se anuncie un evento o noticia directamente, habrá algún indicio o pista que lo delate. Se utiliza para referirse a cosas que se están gestando en secreto y que eventualmente, serán evidentes; tales como un cumpleaños, un embarazo, un romance, un proyecto o incluso, un peligro.

‎La señal de un evento futuro indica que algo está por suceder; por ejemplo: van a construir una casa, la señal podría ser los materiales de construcción que viste que están allí; pero, hay señales que se están gestando y no en secreto, y son los acontecimientos que demuestran el poder de Dios sobre toda cosa creada. Igualmente, hay señales que están anunciando un gran acontecimiento, como lo es el regreso de Jesucristo.

     ‎ También hay señales para que recordemos los compromisos que hemos hecho con el Señor, ya que muchas veces nos ha abierto el mar para que pasemos; pero para no honrarle, luego buscamos trochas. Debemos tener en cuenta que una señal de parte de Dios puede ser para aprobar o desaprobar.

     ‎En la Biblia, la palabra señal es utilizada como recordatorio de un acontecimiento que no se debe desconocer ni pasar por alto. ¿Dios te ha mostrado alguna señal? ¿Qué has hecho con esa señal?

     ‎En nuestras Reflexiones en Familia de hoy, compartiremos un extraordinaria porción de la palabra inspirada por Dios, que en Marcos 16, versículos 14 al 18, de la Nueva Versión Internacional, dice: “14 Por último, se apareció Jesús a los once mientras comían; los reprendió por su falta de fe y por su obstinación en no creerles a los que lo habían visto resucitado. 15 Les dijo: —Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas noticias a toda criatura. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, pero el que no crea será condenado. 17 Estas señales acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en nuevas lenguas, 18 tomarán serpientes con sus manos y, cuando beban algo venenoso, no les hará daño alguno; pondrán las manos sobre los enfermos y estos recobrarán la salud”.

     ‎ Amados, hoy día muchas personas de fe mísera, afirman que creerían en Dios si recibieran una señal de su parte; pero la fe no viene por las señales, sino que las señales alcanzan a los que creen. Tales señales se dan a los que son fieles y obedientes, a fin de fortalecerlos en su fe y ayudarles a cumplir la buena voluntad del Padre. ¿Qué tan obedientes y fieles al Señor, somos?

     ‎Hay personas no creyentes, que a menudo se burlan de los que sí creen  y piden que les muestren una señal; tal como el innombrable (que el Señor lo reprenda), que para tentar a Jesús, le pidió con burla una señal: “Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Mateo 4:3-4.

     ‎ También en el Evangelio según San Juan, capítulo 20, se relata el desliz de Tomás por dudar de la resurrección de Jesús. Cuando los otros discípulos le dijeron que habían visto al Señor, Tomás les dijo: “Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré”. Ocho días después, Jesús llegó a donde estaban sus discípulos y luego dijo a Tomás: «Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente». Entonces, Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron”.

     ‎¿Cuántos Tomás pedimos hoy una señal? Amados, las señales no se dan para promover nuestra fe, sino para confirmar la que tenemos; por ello Dios Padre hoy quiere confirmar tu fe así como tu fidelidad, bendiciéndote con una señal para ese inconveniente de salud, una señal para esa escasez, una señal para restaurar tu matrimonio, una señal para eso que quieres emprender, una señal para nuestra Venezuela; ¡y esa señal es Jesús!

     ‎Querido amigo, ven a Jesús y deja de buscar señales en medio de la nada, Él se ha fijado en ti y está esperándote; a Él no le importa tu pasado, ni tu condición de salud, ni tus pecados; Él espera hoy por ti como lo ha hecho cada día de tu vida, porque quiere darte una vida nueva.  ¡Jesús significa ganar la vida eterna!

     ‎ Querido hermano, tú que sigues a Jesús, exígete en la entrega, en el compromiso, en la rectitud y sobre todo en la fidelidad; camina con fe, multiplicando su mensaje a quienes aún no lo conocen, y las señales te alcanzarán.

     ‎“Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén”. Marcos 16:19-20.

¡Bendiciones para todos!

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