La deshidratación en climas tropicales reduce hasta 10% la fuerza muscular

*El estrés térmico en entornos tropicales eleva el riesgo cardiovascular y provoca una pérdida inmediata de la potencia física durante el entrenamiento intenso…

ESPECIAL.- Entrenar bajo las condiciones extremas del clima tropical eleva la exigencia física a niveles críticos. En este escenario, la deshidratación no solo representa una baja en el rendimiento, sino una amenaza directa para el sistema cardiovascular.

Al disminuir los niveles de agua en el cuerpo, el volumen sanguíneo se reduce, lo que obliga al corazón a latir más rápido y con mayor esfuerzo para bombear sangre a los músculos activos. Gold’s Gym busca crear conciencia sobre este factor de riesgo y promueve la hidratación estratégica como el blindaje principal para proteger el organismo y potenciar el desarrollo físico.

El respaldo científico
Los efectos de la falta de líquido están ampliamente documentados por la ciencia. Un trabajo de investigación publicado en el Journal of the International Society of Sports Nutrition demostró que una deshidratación de apenas el 2% del peso corporal es suficiente para reducir la fuerza muscular en un 10%, afectando de forma inmediata la resistencia y la potencia.

Jesús Olmos, Personal Trainer de Gold’s Gym, explica el impacto de este recurso en la actividad: “El agua es fundamental para el rendimiento deportivo. Durante el entrenamiento, este líquido vital lubrica las articulaciones, regula la temperatura corporal y transporta nutrientes a los músculos. Una correcta hidratación ayuda a rendir al máximo y prevenir lesiones”.

El especialista detalla que el agua cumple funciones críticas para el crecimiento muscular. Es el vehículo conductor que traslada aminoácidos, glucosa y oxígeno para la síntesis de proteínas; asimismo, elimina toxinas como el ácido láctico acumulado en las sesiones intensas.

Su acción lubrica el sistema articular, regula la temperatura para evitar el sobrecalentamiento y resulta indispensable en la digestión y absorción de los nutrientes esenciales que construyen el tejido.

Consecuencias de la escasez y pautas de recuperación
La falta de agua genera fatiga muscular prematura y aumenta la propensión a sufrir calambres dolorosos. De igual forma, puede provocar un efecto paradójico de retención de líquidos, debido a que el organismo intenta compensar la escasez almacenando reservas.

Para contrarrestar estos riesgos, Olmos señala las pautas básicas de recuperación: “En Gold’s Gym brindamos asesoramiento personalizado para que los miembros puedan determinar la cantidad de agua que necesitan consumir durante su entrenamiento, de acuerdo a su nivel de actividad, clima y características individuales”.

El entrenador recomienda el consumo de líquidos antes, durante y después de la actividad. Aunque el requerimiento general oscila entre los 2 y 3 litros diarios, la dosis debe ajustarse según la intensidad del entrenamiento y las variables del entorno.

Monitorear que la orina sea de color amarillo claro es el indicador más sencillo de un buen estado hídrico, mientras que el uso de bebidas deportivas queda reservado para reponer los electrolitos perdidos en las jornadas de alta exigencia.

Para obtener más información sobre membresías, rutinas, modalidades y opciones de entrenamiento, consejos saludables, entre otros, pueden escribir al Whatsapp Business 0412.313.2544, seguirlos en sus cuentas de X e Instagram como @goldsgymve y como Gold’s Gym Venezuela en Facebook, así como también visitar la página web www.goldsgym.com.ve.

/Fuente: Comstat Rowland Comunicaciones Estratégicas Integrales

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