*“El hombre absurdo es el que no cambia nunca”
Georges Clemenceau…
NARCISO TORREALBA /
Una señora se detuvo y al momento volteó la cara, atraída por una conversación, donde el principal motivo era el hombre más nombrado de los últimos tiempos: Trump, sin haber aportado absolutamente nada para la humanidad, por el contrario, la ha mantenido al borde de una guerra nuclear, y termina dándole la razón, Albert Einstein, quien vivió sin aires de grandeza, un fiel defensor de la paz, a pesar de su invento muy valioso, pero para muchos estudiosos es el padre de lo que puede acabar el mundo, como son los proyectos nucleares y para reconstruirlo se va a necesitar más inteligencia y sacrificio, que el mismo dinero, porque las ruinas van a superar un largo rato lo que está dejando el imperialismo en la franja de Gaza-Palestina y buena parte del medio oriente, por la morbosidad de Trump y su principal seguidor de su idea y pensamiento, Benjamín Netanyahu.
La parada de la dama, fue por la urgente necesidad y curiosidad de preguntar, de por qué no quitaban, a ese fulano Trump, palabra utilizada por la recién incorporada para nombrar de manera despectiva al mandatario. Los tres conversadores se vieron las caras y más que respuestas, lo que hicieron, fue meterla más en la profundidad de su preocupación, ya que, la mujer es precisamente de uno de esos países, donde se duerme, como si todo el tiempo estuvieran despidiendo el año viejo por el permanente sonido de las armas, y lamentablemente tiene familiares muy cercanos, el cual están viviendo el horror de la guerra, sin llegar todavía a utilizar –supuestamente– por parte del agresor ninguna arma nuclear, pero parece, que los bombardeos no van a terminar, si el fulano mandatario., gana en los próximos comicios, algo que parece imposible por lo que va dejando.
La pregunta parece una ingenuidad, pero se necesita entender algo de lo que significa el imperialismo y no burlarse de las personas, cuando buscan alguna explicación del peligro que representa el fulano, y el momento de incertidumbre por el cual está pasando la humanidad y prácticamente todo lo crea el sistema imperante en los Estados Unidos, donde el consumismo ha traspasado las barreras de la incredulidad y las grandes corporaciones, que al final, son las que manejan todos los negocios en un país, que depende del saqueo y la usura, aún, cuando los cabecillas se tornan invisibles, pero moviéndose como verdaderos pulpos en lo más insignificante de la economía, y no sueltan las cadenas, porque en definitiva significan los amarraderos para que no se les vaya de las manos el poder del capitalismo salvaje.
Trump, ha desatado algo nunca visto en los Estados Unidos, un huracán en contra del presidente, pero existen justificadas y sobradas razones para que se presente ese movimiento, un verdadero escándalo, que, por momentos parece estremecer las más férreas barreras de la opinión mundial dentro y fuera de la sociedad estadounidense, pero al final todo sigue muy empantanado. Esto puede servir para llamar a la reflexión y calmar a tantos ilusos, que piensa en hablar, creyendo en la debilidad del monstruo, por la grave situación de ese país, el cual es sumamente delicada, y prácticamente la tratan de esconder bajo el alumbramiento de grandes ciudades, como verdaderos arbolitos de navidad y los llenos impresionantes en determinados deportes, porque al fin y al cabo, los vienen utilizando, como una manera de mantener a la gente alejada de la realidad del país, y la gran mayoría de esos aficionados son personas jubiladas con los ingresos asegurados y viven relativamente relajados pensando, que todo lo hecho por Trump, es para asegurar la estabilidad de los Estados Unidos, y por eso amenaza a todo el mundo y la muestra más grotesca es la invasión el 3 de enero.
Al final, el rato de la conversación con la nueva incorporada, prácticamente se convirtió en un momento de estudio y reflexión, porque más allá de la terquedad manifiesta de Trump, el cual entendió la dama, el por qué el fulano, se mantiene, a pesar de todos los señalamientos en su contra, y por eso cada momento aparece con sus bravuconas de guapetón de barrio, sabiendo, que cualquier revirada, es una amenaza de muerte. El fulano, sigue utilizando el mismo vocabulario burlón para provocar una réplica, como preparado en un laboratorio, y parece tener todas las de ganar, cuando dice: ¡“Acabamos con Venezuela en 48 minutos y… ¡Y ahora tenemos a todas nuestras grandes petroleras están yendo allí y estamos trabajando junto con el gobierno de Venezuela muy bien, la relación es extraordinaria”! y remata de la manera siguiente ¡“al vencedor le pertenece el botín”!
Por una parte, lamento la ingenuidad de la señora, ya que, es un reflejo del común del pueblo engañado o alejado de la realidad y por la otra, la manera, como este arrogante, inmoral, facineroso, desquiciado ha tomado una acción rastrera propia del imperialismo para burlase del pueblo venezolano, sin poder actuar, con las mismas armas por taparle la boca a un provocador de oficio, Ahora entiendo perfectamente el por qué María Corina, a medida que el imperialismo va clavando sus garras en Venezuela, prefiere quedarse quieta disfrutando el jugoso premio en metálico del Nobel de la Paz, como pago al incitar a un canalla para que haga lo que está haciendo: vomitar el fracaso del medio oriente en las tierras venezolanas, sin haber echado un pie. Podemos utilizar la expresión de la señora al despedirse: ¿Qué hacemos?
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