CARACAS.- El venezolano Aníbal Alexander Canelón Aguirre, de 50 años de edad, conocido bajo los alias de «El Ingeniero» y «Prometeo», compareció este viernes 2 de octubre ante el Tribunal Federal de Distrito en Nebraska tras ser extraditado desde Venezuela para responder por cargos penales relacionados con ciberdelincuencia, fraude bancario y financiamiento al crimen organizado transnacional.
La llegada del imputado a territorio norteamericano se concretó luego de su detención en Caracas el pasado 15 de septiembre. Durante la audiencia inicial de presentación de cargos, el procesado se declaró no culpable ante el juez federal asignado al caso, quien dictó la medida cautelar de privación de libertad preventiva sin derecho a fianza mientras se desarrolla el juicio correspondiente en la jurisdicción del Medio Oeste.
El procedimiento penal representa un hito operativo para la agencia de inteligencia policial estadounidense, al tratarse del primer sospechoso acusado por delitos informáticos en ingresar a la nómina oficial de los diez más buscados de la institución. El director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, ratificó el cumplimiento de las metas de captura mediante un pronunciamiento público en su cuenta de X al señalar «Diez de diez. Aníbal Alexander Canelón Aguirre es el décimo fugitivo de los diez más buscados capturado por este FBI desde que comenzó la Administración Trump —más de 2,5 veces el total capturado durante los cuatro años anteriores combinados— y el primer fugitivo cibernético de la historia de la lista. Ahora está de vuelta en Estados Unidos para enfrentar la justicia».
Las pesquisas desarrolladas por el Departamento de Justicia acusan a «El Ingeniero» de liderar una compleja estructura internacional que desplegaba células delictivas en diversas ciudades norteamericanas para ejecutar vulneraciones a terminales bancarias mediante la modalidad de jackpotting. El mecanismo consistía en la instalación de un soporte malicioso (malware) diseñado por Canelón Aguirre para forzar a los cajeros automáticos a expulsar grandes volúmenes de dinero en efectivo de forma continua, cuyas ganancias posteriormente eran procesadas mediante lavado de activos para financiar las operaciones globales del Tren de Aragua.
Por otra parte, el pliego acusatorio radicado ante la corte de Nebraska atribuye al acusado cuatro cargos criminales mayores: conspiración para cometer fraude bancario, conspiración para cometer robo bancario y dañar intencionalmente un sistema informático protegido, conspiración para el blanqueo de capitales y conspiración para proporcionar apoyo material a organizaciones clasificadas como terroristas. De forma paralela a este proceso penal, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro anunció sanciones financieras contra empresas y colaboradores vinculados al esquema informático atribuido al venezolano. /ND

