** Con más de tres décadas de entrega a la Universidad de Los Andes, el Dr. Virgilio Castillo se presenta como aspirante a la rectoría, respaldado por una vida marcada por la docencia, el liderazgo gremial y la defensa de la institución en tiempos de crisis.
ESPECIAL.- El Dr. Virgilio Castillo ha hecho de la Universidad de Los Andes y de Mérida el eje de su vida. Su historia no se mide solo en cargos, sino en la constancia de un espíritu que nunca se rindió frente a la adversidad. Desde sus días de estudiante, cuando presidió el Centro de Estudiantes de Medicina, representó a sus compañeros en distintos consejos y coordinó los programas de salud de la Federación de Centros Universitarios (FCU – ULA) hasta su consolidación como profesor titular y dirigente gremial, Castillo ha demostrado que la universidad es comunidad, compromiso y lucha.
Su liderazgo se consolidó en momentos difíciles. En 2001, fue mediador ante la Presidencia de la República para lograr las Providencias Estudiantiles, mostrando serenidad frente a la persecución política. Ya como profesor y dirigente gremial, advirtió la crisis presupuestaria que golpeaba a las universidades autónomas y se convirtió en respaldo irrestricto de los médicos residentes del Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (Iahula), así como de los trabajadores de la ULA y del estado Mérida.
A la par de su lucha gremial, se formó para ser Rector: Médico Cirujano, especialista en Cirugía General, obtuvo un Fellowship en Cirugía Bariátrica, alcanzó el grado de Doctor en Ciencias Organizacionales y se consolidó como Profesor Titular de Anatomía Humana en la Facultad de Medicina. Actualmente, preside la Asociación de Profesores de la ULA (Apula), el Instituto de Previsión del Profesorado (IPP) y el Centro Educativo de la Apula, impulsando programas de salud, recreación y bienestar para miles de docentes y sus familias.
Su vida gremial estuvo marcada por gestos que trascendieron lo administrativo: dictar clases en la plaza Bolívar de Mérida en 2018, cuando la universidad se veía asfixiada por el colapso presupuestario, fue un acto de resistencia y amor por la enseñanza. Transformar un espacio administrativo en el Centro de Atención de la Salud “Dr. José Gregorio Hernández” dio esperanza a miles de profesores y sus familias en plena crisis humanitaria.
Castillo ha sido perseguido político, aliado de la Iglesia Católica, coordinador del Frente Amplio en Mérida y voz incansable en defensa de los más vulnerables. Incluso en momentos de fragilidad personal, convirtió la recuperación en reflexión y renovó su compromiso con la universidad y con la vida.
Hoy, tras más de tres décadas de entrega, se presenta como candidato a Rector de la Universidad de Los Andes por la Plataforma Impulsores de la Transformación Universitaria. Su mensaje es sencillo pero profundo: “Mi vida se la he entregado a esta ilustre institución, la ULA y a su gente: los ulandinos”.
La historia del Dr. Virgilio Castillo es la de un universitario que nunca dejó de ser estudiante en espíritu, profesor en vocación y dirigente en compromiso. Una vida tejida de luchas, cicatrices y conquistas que hoy se convierte en carta de presentación para liderar la Transformación Universitaria y proyectar la Universidad del Futuro. /Prensa ITU

Dr. Virgilio Castillo Blanco se presenta con un mensaje sencillo pero profundo: “Mi vida se la he entregado a esta ilustre institución, la ULA y a su gente: los ulandinos”. Foto: Prensa ITU.

