Diputado Omar Ávila: Estancamiento petrolero y caída de exportaciones imponen un techo a la recuperación económica

ESPECIAL/ Prensa UVV. – El diputado a la Asamblea Nacional y secretario general del partido Unidad Visión Venezuela, Omar Ávila, advirtió que, aunque el país ha dejado atrás el riesgo de un colapso económico inmediato, las condiciones actuales imponen un límite estructural que impide sostener un crecimiento económico más acelerado.

«La economía venezolana atraviesa un rebote con techo: aunque ya no se hunde, con lo que tiene hoy tampoco puede subir mucho más», afirmó Ávila al analizar el comportamiento de la producción y exportación petrolera, la dinámica inflacionaria y el impacto real de los ingresos públicos en el poder adquisitivo de los ciudadanos.

Al referirse al sector hidrocarburos, el parlamentario precisó que la producción petrolera pasó de 924.000 barriles diarios en enero a 1,2 millones en agosto. Sin embargo, remarcó que entre julio y agosto el incremento fue marginal, ubicándose en apenas 1.000 barriles diarios.

Asimismo, contrastó estos datos con las estimaciones de fuentes independientes consultadas por la OPEP, las cuales sitúan la producción en unos 1,15 millones de barriles diarios, un 5% por debajo de la cifra oficial.

Ávila alertó además sobre la caída cercana al 9% en las exportaciones durante el mes de septiembre, marcada por un contexto inflacionario en los costos del transporte marítimo y la exigencia de mayores descuentos por parte de los compradores internacionales. «En términos sencillos: se produce casi lo mismo, pero se vende menos y más barato».

Respecto al acuerdo alcanzado el pasado 28 de agosto con Estados Unidos para la explotación de parte de las reservas del país, el diputado señaló que, «si bien el pacto genera expectativas positivas, sus efectos no serán inmediatos».

Explicó, que elevar de forma sostenida la producción implica procesos complejos como perforar nuevos pozos, reparar infraestructura, garantizar un suministro eléctrico constante y capacitar personal técnico. Como referencia para dimensionar los plazos reales, mencionó los planes de inversión de Chevron, *los cuales contemplan más de 7.000 millones de dólares para superar el hito de los 600.000 barriles diarios proyectados hacia el año 2031″.

El parlamentario también advirtió sobre la vulnerabilidad que genera una menor entrada de divisas petroleras en medio de un período de mayor gasto público. «Un incremento de bolívares en circulación presiona el tipo de cambio y los precios, mientras que una reducción en los ingresos petroleros le resta al Banco Central de Venezuela (BCV) margen de maniobra para contener esa presión en el mercado cambiaría».

Sobre la inflación, si bien valoró como positiva la desaceleración de agosto y septiembre, recordó que en julio la tasa alcanzó el 19,9% y que el acumulado de los primeros nueve meses del año se ubica cerca del 225%.

Asimismo, calificó la política de compensación de ingresos mediante bonos como una medida de contención rápida pero frágil, » las protestas de jubilados registradas en Caracas reflejan que la leve mejoría macroeconómica aún no se traduce en la mesa ni en el bienestar de los hogares venezolanos».

Ávila aclaró que su diagnóstico no busca proyectar un retroceso en el país y destacó que el peligro de una quiebra absoluta se ha reducido, «lo que se traduce como una señal favorable el retorno del diálogo técnico con organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ventanas que permanecieron cerradas durante una década».

Finalmente enfatizó que el próximo impulso económico de Venezuela «no dependerá únicamente del petróleo que se extrae actualmente ni de los reportes oficiales de crecimiento, sino de la capacidad real de transformar la recuperación en ingresos dignos y sostenibles para la población».

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