CARACAS.- El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) alerta sobre la crítica situación que enfrentan los internos en el Internado Judicial Rodeo IV, en el estado Miranda, donde se registran deficiencias en los servicios básicos, afectaciones a la salud de las personas privadas de libertad, restricción de visitas y presuntas torturas, tratos crueles e inhumanos contra la población penal.
De acuerdo con la información recabada el recinto carcelario alberga aproximadamente a 300 personas por piso, distribuidos en cuatro niveles con tres secciones cada uno. En los módulos, las celdas alojan entre ocho y 12 privados de libertad, quienes duermen en estructuras de cemento, con colchonetas que les costean los propios familiares.
Consultados por el OVP señalaron que el director, José Luis Larusa, y el subdirector, Julio César Graterol, aplican castigos, como torturas, tratos crueles e inhumanos y degradantes a la población reclusa de Rodeo IV.
Hace aproximadamente tres semanas, al menos 35 privados de libertad se encontraban en el área de aislamiento, con el derecho a la visita restringido, al igual que la recepción de paquetería, tras incidentes generados durante requisas.
Asimismo denunciaron que los reclusos son golpeados con tubos o bates. Presuntamente, uno de los hombres castigados luego tenía inconvenientes para caminar por la golpiza que recibió. Ante este temor sembrado por la directiva del penal los familiares de los afectados temen hacer denuncias públicas.
Alimentación insuficiente
El penal carece de servicio de cocina propio, por lo que el suministro de alimentos proviene de las instalaciones de Rodeo II y III, donde sí hay cocina. Según testimonios obtenidos la comida la trasladan en carretillas sin protección de algún tipo.
“Van las arepas descubiertas y se le pueden parar moscas y otros animales”, contaron al OVP.
La dieta diaria de las personas privadas de libertad en este centro penitenciario se compone principalmente de granos, harina y arroz. En diversas ocasiones les dan sardinas, pero no las suficientes.
“A veces les dan de desayuno bollito y arepa con harina amarilla. Los granos a veces están mal cocidos o les dan carne molida, pero ellos dicen que parece pellejo molido. El arroz se los dan excesivamente cocido, en ocasiones les dan sardina, pero si hay alguno enfermo y no puede comer pescado no toman en cuenta eso”.
Desde el OVP ya hemos alertado en otras ocasiones sobre la alimentación de los reclusos en los centros penitenciarios de Venezuela, quienes en su mayoría complementan con lo poco que pueden llevar sus familiares en la paquetería, esto siempre y cuando los custodios no le quiten la poca comida durante la requisa en las visitas.
Hay que tomar en cuenta que muchos parientes no pueden visitar regularmente a sus seres queridos, debido a las distancias y ubicaciones de las cárceles. Además, la situación económica actual golpea el bolsillo de las familias, que apenas tienen para alimentarse adecuadamente a ellos. El traslado hasta los penales y la compra de comida extra, pega en el presupuesto.
Penal sin agua
Según las denuncias recabadas el Rodeo IV no dispone de servicio de agua por tuberías. El abastecimiento depende de cisternas y del envío de recipientes plásticos suministrados por los familiares para el almacenamiento.
“Llevamos potes grandes de pintura para que ellos guarden el agua allí”, contaron al OVP.
Por otro lado, las condiciones de salubridad registran la presencia de plagas y brotes cutáneos entre la población reclusa. Según las denuncias recibidas, actualmente hay chinches en las celdas y, presuntamente, los custodios del Ministerio para el Servicio Penitenciario no permiten que los familiares les lleven productos para fumigar.
Asimismo, se reportan casos de tuberculosis y la presencia de reclusos con patologías delicadas o enfermedades de salud mental sin medicación, o atención médica especializada.
En ese sentido, reiteramos la necesidad de garantizar los derechos fundamentales, la integridad física y la atención médica oportuna de la población penitenciaria, en conformidad con los marcos legales vigentes. De igual manera, exigimos al Ministerio para el Servicio Penitenciario, a la Defensoría del Pueblo y a la Fiscalía que inicien una investigación sobre las autoridades de Rodeo IV, en vista de las condiciones de reclusión a la que presuntamente están sometidas las personas privadas de libertad y sus familiares, quienes son víctimas indirectas de este sistema corrupto del régimen venezolano.
Las condiciones denunciadas en Rodeo IV constituyen un incumplimiento del artículo 272 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que establece que “el Estado garantizará un sistema penitenciario que asegure el respeto a los derechos humanos de la población reclusa.
Para el Observatorio Venezolano de Prisiones, este mandato constitucional se ha convertido en letra muerta para los organismos del régimen responsables del sistema penitenciario, mientras las personas privadas de libertad continúan sometidas a condiciones infrahumanas que vulneran sus derechos fundamentales, lejos de las garantías de dignidad humana y reinserción social que establece la Constitución.
/Prensa Observatorio Venezolano de Prisiones.
Foto referencial: Rodeo I

