ASUNCIÓN. – El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia al cargo mediante un mensaje grabado y difundido en redes sociales, en medio de la crisis política y financiera provocada por la intervención de Ueno Bank, entidad vinculada a antiguos socios comerciales del mandatario. La decisión se produjo después de que sectores de la oposición impulsaran un juicio político en su contra y de que el presidente del Congreso, el oficialista Basilio Núñez, también exigiera públicamente su salida del poder.
En su mensaje, Peña justificó su decisión como una medida para preservar la estabilidad institucional del país y aseguró que actuaba conforme a los mecanismos constitucionales.
«Lo hago con absoluto respeto a nuestra Constitución Nacional y a los mecanismos institucionales y democráticos», expresó el mandatario.
Asimismo, sostuvo que ningún interés individual debe estar por encima de la estabilidad nacional. «Ningún cargo es más importante que la estabilidad de la República. Ninguna persona está por encima del Paraguay», afirmó.
La renuncia se produjo luego de que Núñez advirtiera que respaldaría el proceso de juicio político si Peña permanecía en la Presidencia. El pronunciamiento del titular del Congreso representó un nuevo golpe para el mandatario, al evidenciar que la presión también había alcanzado sectores de su propio partido, el Colorado.
El origen de la controversia se encuentra en la decisión del Banco Central del Paraguay (BCP) de iniciar, el pasado 3 de noviembre, un procedimiento de resolución de Ueno Bank, tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo regulatorio exigido.
La revisión del organismo supervisor identificó deficiencias en la calidad de los activos, irregularidades en la documentación de determinadas operaciones y préstamos concedidos a empresas pertenecientes al mismo grupo financiero por encima de los límites permitidos.
La intervención generó preocupación entre cientos de miles de clientes que tenían sus recursos depositados en la entidad y abrió cuestionamientos sobre el manejo de fondos públicos administrados por el banco, incluidos recursos del Instituto de Previsión Social.
Peña quedó bajo escrutinio debido a sus anteriores vínculos comerciales con el grupo empresarial relacionado con Ueno Bank. El mandatario había sido accionista de Ueno Holding y mantuvo relaciones comerciales con el Grupo Vázquez hasta marzo de 2025, cuando ya ocupaba la Presidencia de Paraguay.
Otro de los puntos cuestionados fue el nombramiento de Carlos Carvallo al frente del Banco Central. Antes de asumir ese cargo, Carvallo había dirigido la entidad antecesora de Ueno Bank. Tras conocerse la intervención, Peña solicitó su renuncia y afirmó que los responsables de las irregularidades debían responder ante la Justicia.
*Oposición impulsó juicio político contra Peña
La crisis financiera derivó en una ofensiva política contra el Gobierno. Legisladores opositores solicitaron iniciar un juicio político contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana, al cuestionar la respuesta de las autoridades frente al deterioro financiero de Ueno Bank.
Los parlamentarios también pusieron bajo la lupa la supervisión ejercida por el Banco Central y las decisiones de organismos públicos que mantuvieron depósitos e inversiones en la entidad, por lo que ampliaron una denuncia penal para investigar posibles responsabilidades.
La presión aumentó cuando integrantes del propio Partido Colorado comenzaron a respaldar la posibilidad de un juicio político y Basilio Núñez, presidente del Congreso, reclamó públicamente la salida del mandatario.
De acuerdo con información de la agencia EFE, este escenario terminó por profundizar el aislamiento político de Peña y precipitó su decisión de abandonar la Presidencia. /Versión Final

