¡Creo que de mí, Dios se ha olvidado! Así se expresó un querido amigo, en medio de una conversación telefónica hace pocos días. Entre otras cosas, me confió que sus finanzas estaban por el suelo y que no veía la forma de mejorar ya que tomó unas malas decisiones; pero se quejó, porque según él, hay personas que hacen cosas incorrectas y les va bien, y de él, pareciera que Dios se ha olvidado.
Lo único que pude en medio de sus quejas, fue decirle: «Dios jamás se ha olvidado de tí, Él siempre está en el mismo lugar donde otras veces le has conseguido»
En nuestras Reflexiones en Familia de hoy, nos deleitaremos con una porción de la Palabra inspirada por Dios, que en el capítulo 33 del Libro de Éxodo, versículo 17 de la Nueva Versión Internacional, dice: «Está bien, haré lo que me pides —dijo el Señor a Moisés—, pues cuentas con mi favor y te conozco por nombre»
Amados, según las últimas estadísticas demográficas, hay más de 8.000.000.000 personas hoy en el mundo y, sólo Dios nos conoce a cada uno por el nombre y nos ama a todos por igual; pero, en cuanto a estar cerca o lejos de Él, sólo depende de nosotros y tan igual, el mantenernos o desviarnos de Sus caminos. Si bien es cierto, que Dios nos conoce y nos llama por el nombre y siempre está pendiente de nosotros para ayudarnos en lo que le pedimos; también es cierto, que cuando tomamos malas decisiones, Él se preocupa porque de antemano sabe las consecuencias que nos pueden traer.
Hermanos, La Palabra nos exhorta a reconocer en medio de cualquier lucha diaria, que la gracia de Dios nos abraza aún sin haber hecho algo para merecerla, que somos infinitamente amados por Dios y que cada uno de nosotros, tiene un propósito divino aún y cuándo Él conoce nuestras fallas. El Señor miró con agrado a Moisés, le conoció por su nombre y le complació en su petición; igualmente, a tí y a mí también nos conoce por el nombre; esto mis amados, nos invita a seguir perseverando con esperanza y propósito, confiando en que cada uno de nosotros tiene un lugar especial en Su corazón, y que Él siempre está presto a ayudarnos.
Amigos, Dios es fiel y ha prometido estar contigo todos los días dándote dirección, fuerza y esperanza, no temas a lo que ves en el mundo, porque tienes un Dios que abre cualquier camino en medio del mar y es más grande que cualquier dificultad que puedas llegar a tener; y hoy, es un buen día para que aceptes a Jesús como tu Señor y Salvador y puedas recibir el regalo de la vida eterna.
Te invito, a que compartas esta reflexión y a que también, busques en ese lugar donde siempre Dios está para tí.
«Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón» Jeremías 29:13 (NVI)
¡Bendiciones para todos!
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