‎LA VARA ALTA


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‎En conversación con una hermana en Cristo, noté que en varias oportunidades empequeñecía las cosas y llegó un momento en el cual se refirió a Dios como “Diosito” y en una segunda ronda de “cuentos”, dijo: “estoy orando por una casita”; acto seguido, sentí decirle que Dios es nuestro máximo proveedor y que para Él y en Él, todas las cosas son grandes, que en Dios nada es escaso. Me dijo: no cuento con recursos para poder tener una casita y creo que “tengo la vara muy alta”
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‎En nuestras Reflexiones en Familia de hoy, nos agradaremos una vez más de La Palabra inspirada por Dios, que en Isaías capítulo 54, versículo 2 de la versión Reina-Valera 1960, dice: “Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas”
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‎Amados, La Palabra del Señor nos invita, a que cada uno de nosotros abramos el corazón y ensanchemos nuestro entendimiento, esto, para darle cabida al crecimiento y la transformación que Dios tiene para ti y para mí. Muchos pudiéramos decir, como dijo mi hermana, que “la vara está muy alta”; pero Dios, hoy exhorta a tener fe así sea como un grano de mostaza y nada será imposible, no seas escaso, no te rindas ni te limites ante las dificultades que se presenten en el camino, porque Dios es tu ayudador. ¡Fortalece tu relación con Dios, crece en tu fe y las cortinas de tus habitaciones serán extendidas!
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‎En Génesis, se relata la historia de José, hijo de Jacob, quien fue envidiado por sus hermanos, vendido como esclavo y trasladado a Egipto donde fue comprado por Potifar, ministro del Faraón, quien lo empleó como mayordomo, pero la esposa de Potifar se enamoró de José y no cediendo ante sus insinuaciones le denunció por intento de violación. En la cárcel, José compartió calabozo con el jefe de los coperos del Faraón, se ganó la amistad del carcelero, organizó a los presos, interpretó sueños; tiempos después, el Faraón tuvo un sueño y nadie lo pudo descifrar, entonces el jefe de los coperos recordó a José y lo llamaron, interpretó el sueño sobre una hambruna en el país y recomendó al Faraón, resguardar con cuidado el trigo y almacenarlo para los años malos. El Faraón quedó tan impresionado con José que lo puso a cargo de todo, nombrándole gobernador de toda la tierra de Egipto; una vez nombrado, José mando a almacenar el grano y cuando llegó el hambre, el país estaba preparado. Los hijos de Jacob fueron enviados a Egipto en busca de alimentos, José los reconoce y más tarde da a conocer su identidad y se produce una gran reconciliación familiar. ¡José superó cada “vara alta” que consiguió en su camino!
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‎Querido amigo, si en alguna oportunidad te sientes estancado o que has llegado a un tope en tu vida y no puedes avanzar más, hoy Jesús te reitera, que si eres valiente y esforzado vas a superar cualquier vara por muy alta que esté; ya que Él no conoce imposibles, y si no hay imposibles para Él, tampoco los hay para ti, pero tienes que creer y caminar por lo que la palabra de Dios dice, porque tienes a un Dios grande y cumplidor de sueños, que te llevará a superar barreras.
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‎Querido hermano, no te quedes donde estás ni te quedes mirando lo que has alcanzado, porque lo mejor está siempre por delante y Dios seguirá subiendo la vara para seguir probando tu fe, y no importa que vengan desiertos, lluvias y situaciones adversas, ni los límites que se atraviesen, porque tu caminarás con El Maestro y vas a sobrepasar todo, logrando cosas inimaginables para ti.
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‎Hoy, Dios quiere llevarte a romper barreras y superar límites, Él está buscando hombres y mujeres que superen alturas y rompan techos, que piensen en grande; la única condición, ¡creerle!
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‎Finalmente amados, les pido la ayuda para que esta reflexión llegue a esas personas que siempre pisan el escalón de la duda, que se limitan o que, ante el fracaso del primer intento, simplemente dejan de intentarlo; hoy, Jesús quiere que esas personas caminen con Él, que juntos superen una y otra vez los límites de cualquier vara que se les presente, “Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe” 1 Juan 5:4 (R-V 1960)
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‎¡Bendiciones para todos!
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