MOSCÚ.- Los bombardeos rusos sobre Ucrania no paran. En la noche del domingo 7 al lunes 8 de octubre, Rusia lanzó una nueva ola de ataques con misiles sobre el este, centro y oeste de Ucrania. Los ataques dejaron al menos cuatro muertos y unos 30 heridos, según las autoridades ucranianas.
Los ataques con misiles hipersónicos y de crucero fueron calificados de “masivos” por parte de las autoridades ucranianas.
A diferencia del invierno pasado, cuando apuntaba a la red de producción y de distribución eléctrica de Ucrania, el Ejército ruso afirmó que tenía como objetivo a la industria de defensa militar Ucrania.
«Esta mañana se ha llevado a cabo un ataque múltiple con armas de alta precisión y largo alcance basadas en el mar y el aire, incluido el sistema de misiles hipersónicos Kinjal, contra instalaciones del complejo militar-industrial de Ucrania», informó el lunes el Ministerio de Defensa ruso.
Ataques con misiles rusos también afectaron infraestructuras civiles
Sin embargo, los bombardeos golpearon varias zonas civiles a través del país. En Kryvyi Rih, la ciudad natal del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, ubicada en el centro del país, un hombre de 62 años murió mientras que un centro comercial y decenas de casas y inmuebles de apartamentos sufrieron daños tras ser alcanzados por nueve misiles rusos, declaró Oleksandr Vilkul, el alcalde de la ciudad. Al menos 38 personas fueron heridas.
«El enemigo loco volvió a atacar a civiles», escribió el gobernador de la región, Serhiy Lysak, en la aplicación Telegram. «Dirigió misiles contra personas».
En Járkiv, la segunda ciudad más grande de Ucrania, un complejo industrial y una escuela fueron dañados por al menos cuatro ataques con misiles, dijo el gobernador Oleh Synehubov. Una mujer de 63 años murió en otro ataque contra un pueblo al sur de Járkiv, añadió.
Además, dos personas perdieron la vida en ataques contra la ciudad de Jmelnitski, en el oeste del país mientras la ciudad de Zaporiyia, donde se encuentra una planta nuclear, también sufro bombardeos durante la noche.
Intensificar los bombardeos para saturar las defensas aéreas ucranianas
Por su lado, el Ejército ucraniano afirmó el lunes haber destruido 18 de los 51 misiles disparados por los rusos contra «importantes infraestructuras» o edificios industriales y militares.
«Hoy se ha lanzado un gran número de misiles balísticos», declaró a la televisión ucraniana el portavoz de las Fuerzas aéreas, Yuri Ignat. «Muchos dicen que la tasa (de misiles destruidos) no es muy alta», añadió. Consideró que, aunque el Ejército preferiría tener «una proporción mejor», seguía siendo un «buen resultado».
Los ataques en ambos lados de la frontera han aumentado en las últimas semanas. Funcionarios y analistas occidentales habían advertido de que Rusia estaba almacenando sus misiles de crucero en preparación de una estrategia de bombardeo invernal, ya que el mal tiempo complica los avances terrestres en la línea del frente de 1.500 kilómetros.
La intensificación de los bombardeos rusos también puede ser analizado como una estrategia por parte de Moscú de saturar las defensas aéreas con el objetivo de agotar progresivamente las reservas de municiones ucranianas en un contexto inseguro en cuanto al apoyo militar de los países occidentales a favor de Ucrania.
Evacuaciones preventivas en la ciudad fronteriza de Bélgorod, del lado ruso
Del lado ruso, el gobernador regional, Viacheslav Gladkov, anunció que 300 residentes de la ciudad de Bélgorod habían optado por ser «evacuados temporalmente» para ser alojados en zonas más alejadas de la frontera. Se trata de una medida preventiva inédita para una gran ciudad rusa desde el inicio de la guerra en febrero de 2022.
«Están siendo alojados en centros de acogida temporal en Stari Oskol, Gubkin y el distrito de Korochanski», más alejados de la frontera, indicó Gladkov en Telegram.
El 30 de diciembre, un ataque ucraniano contra Bélgorod dejo 25 muertos, el mayor número de víctimas civiles en suelo ruso desde el inicio de la ofensiva de Moscú. En represalia, el presidente Vladimir Putin prometió una «intensificación» de los ataques contra Ucrania.
Cuando el Ejército ruso atacó masivamente varias ciudades ucranianas a finales de diciembre y principios de año, causando decenas de muertos y heridos, las fuerzas ucranianas contraatacaron, multiplicando sus ataques contra Bélgorod y su región.
En este contexto, la alcaldía de Bélgorod ya había pedido por primera vez el pasado viernes 5 de enero a la población que protegiera sus ventanas para «protegerse» de los fragmentos de vidrio provocados por los bombardeos ucranianos.
La creciente preocupación de la población rusa de la región tuvo otra consecuencia: las autoridades regionales también anunciaron que el inicio del nuevo año escolar en Bélgorod y las ciudades de los alrededores se aplazaría del 9 al 19 de enero.
AP/ Reuters/ AFP/

