Bogotá.– Un fiscal colombiano presentó este martes 9 de abril una acusación contra el expresidente Álvaro Uribe «como presunto determinador de los delitos de soborno de testigos en actuación penal y fraude procesal», lo que indica que será llamado a juicio, informó la Fiscalía General de la Nación. Es la primera vez en la historia de Colombia que un expresidente es llamado a juicio penal.
La acusación la presentó el fiscal primero delegado ante la Corte Suprema de Justicia Gilberto Villarreal, quien asumió el caso el pasado 16 de enero.
Este caso se remonta a 2012, cuando el expresidente Álvaro Uribe demandó por supuesta manipulación de testigos a Iván Cepeda, senador del izquierdista del Polo Democrático Alternativo (PDA) que en esa época preparaba una denuncia en el Congreso en su contra por supuestos vínculos con el paramilitarismo.
Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia decidió no abrir investigación contra el congresista y, en cambio, le inició un proceso al exmandatario por manipulación de testigos.
Según fuentes de la Fiscalía, a partir de las evidencias físicas y elementos probatorios se llegó a la conclusión de que había motivos para acusar a Uribe, quien fue presidente de Colombia entre 2002 y 2010.
«La decisión del fiscal delegado fue adoptada luego de dos solicitudes de preclusión de fiscales diferentes que resultaron desestimadas por los jueces penales del circuito competentes», la primera en abril de 2022 y la segunda en mayo de 2023.
Una historia de sobornos e irregularidades
La acusación formal contra el exmandatario derechista es la culminación de un historial penal que se reinició el pasado mes de octubre, cuando la Corte Suprema en Bogotá rechazó una petición de un procurador.
Ahora, la Fiscalía, encabezada por Luz Adriana Camargo, recién nombrada tras la tensa salida de Francisco Barbosa, anunció que una vez que el reparto judicial sea completado, «se realizará la audiencia de formalización de la acusación, en la fecha y hora que fije la judicatura», según un comunicado publicado por el organismo liderado por Camargo.
La primicia esencial del caso se basa en el supuesto pago ilícito del exmandatario a Carlos Enrique Vélez y Juan Guillermo Monsalve, testigos irregulares que sé actualmente cumplen condena en cárceles colombianas, así como a Eurídice Cortés. Los sobornos habrían tenido el objetivo de conseguir testimonios favorables para la causa judicial de Uribe.
Sobre el fraude procesal, las autoridades colombianas explican que es una categoría que involucran «irregularidades» en la totalidad del caso.
Uribe, que siempre ha mantenido su inocencia, podría enfrentar las acusaciones en libertad, a menos que la Fiscalía encuentre elementos para probar una situación excepcional que amerite poner al expresidente en custodia judicial.
EFE/ Reuters/

